Damaris E. Montiel Guevara

Modelo

Damaris E. Montiel Guevara.

Artista Panameña de raíces chepanas, que triunfa en España.

Amante de la negritud, ha trabajado para resaltar la cultura Congo, plasmada en algunas obras.

Llegó a Madrid en el año 1979, en plena efervescencia de ‘la movida’ o sea en el momento justo y en el sitio adecuado. No perdí tiempo, caí directamente entre los grupos más transgresores que pululaban en esos momentos en el ámbito de la moda, la música, la pintura o la literatura, entre otras expresiones artísticas. Yo llegaba fresquita y primitiva con ganas de comerme el mundo y dejarme moldear. Había derroche de energía regalada.

Descripción: Utilizo el plástico PET reciclado como materia primordial en este proyecto. Me brinda la oportunidad de reconciliar a la industria con la naturaleza. El plástico que es un producto de consumo globalizado es un agente principal en el deterioro del medio ambiente. Mi obra pretende dar esperanza a una BIODIVERSIDAD cada vez más deteriorada.

 Damaris Enelda Montiel Guevara posan entre los hombres contenedores de la exposición HOMOCONSUMPTOR de La Casa de la Moneda de Segovia. 

Como pintora y escultora ha realizado exposiciones individuales, entre ellas: 1994, ‘Memoria del Paraíso’, Galería Plaza Marina (Madrid). 1998, ‘Gozando la Vida’, Galería EEGEE3 (Madrid). 2002, ‘No todo es Pintura’, Sala de Exposiciones, Caja de Extremadura (Cáceres). 2006, ‘Erótica Vegetal’, Galería Atecovi (Madrid). 2010, ‘Erótica Vegetal’, Galería Jandequba, Gorinchem (Holanda). Desde la exposición en 1989 ‘Ollas de antes, Ollas de Arte’, Centro Cultural Moncloa (Madrid), ha participado en muchas exposiciones colectivas. Haber trabajado en la moda me ha dado la oportunidad de entender la relación que hay entre el diseño y las artes plásticas. En los dos campos se trabaja con las formas, colores, expresiones, ilusiones, emociones y, como soy creyente de lo no tangible, me gusta pensar que todo es magia. Mi visión del mundo es tan real como imaginaria; el consuelo del arte es una visión esperanzada de la existencia.

Creo que en mi trabajo ofrezco una visión del mundo confiado pero no ingenuo, me parece que da cuenta del gozo de vivir

BAYANO, UNA REGIÓN, UN RÍO, CON LA QUE TENGO UN VÍNCULO EMOCIONAL MUY FUERTE EN PANAMÁ.

Algunas personas conocedoras de mi obra ven en ella una carga emocional y visual de mi Bayano, donde el curandero de la región era mi abuelo, ‘El fulo Guevara’, que ponía en pie a ‘los picaos’ de culebra.

MI ABUELO EL BRUJO
Damaris Montiel
Óleo/Lienzo 100 x 73 cm./2001
Col. Privada Nashaira Desbarida

Mis hermanos y yo éramos niños de la ciudad que, al llegar las vacaciones, pasábamos tres meses en completa libertad disfrutando de esa exuberante vegetación en una naturaleza salvaje y rica en todos sus aspectos. Llevo impregnada la sensualidad de algunas formas o sus aristas puntiagudas.

No, me quedo con los comienzos ni con los finales; solo con la continuidad de los movimientos.

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