El Festival o Reinado de la Sandia en Chepo.

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Por Juan B. De Gracia.

Cuando en el verano del año 1952, la sociedad “Unión Progresista Chepana” se empeñaba en realizar un reinado que festejara lo que ellos llamaban el festival de la sandía, estaban iniciando lo que sería una sucesión anual de festejos glamorosos denominados “Reinados de la Sandía”. Con estas celebraciones, se valoraban el esfuerzo y el tesón que nuestros agricultores dedicaban al cultivo de esta apreciada y deliciosa fruta.

La reina fue Mirta Mahoney, Egna Gutiérrez a su izquierda, Evidelia DeLeón y Leonor Moncada, 1978.

Indudablemente que, con esta actividad anual, también se buscaba la forma de proponer a la juventud la oportunidad de una diversión sana.

Es bueno recordar que para esa época – las décadas de los años cincuenta y sesenta – nuestro pueblo era, tal vez, el primer productor de sandías en la provincia de Panamá.

La competencia que se daba en los tres escrutinios de estos reinados, era económica, ya que para alcanzar el tan codiciado trono, era necesario aportar una considerable suma que superara las aportadas por las demás candidatas. Sólo así se podía alcanzar el título de.. “Reina de la Sandía”.

De los montos alcanzados, se destinaba el mayor porcentaje para sufragar los gastos de la reina y sus princesas generados en la noche de gala de la coronación (vestidos, corona y capa de la reina, brindis, alfombra, decoración del trono, etc.) Y los gastos durante el famoso “Paseo de la Reina de la Sandía”. Luego, finalmente, se cumplía con el aporte a la obra, actividad o institución previamente comprometido.

En cada escrutinio, se efectuaba un baile con una de las mejores orquestas del momento, el que alcanzaba niveles de alegría y colorido sólo comparables uno del otro hasta culminar con el tercero, donde se volcaba a más no poder la algarabía, el entusiasmo y la capacidad económica para lograr el triunfo: ¡El codiciado trono del esplendor y la belleza del Reinado de la Sandía en Chepo!

El otrora famoso “Jardín Ensueño” era la sala de fiestas especial para la realización de estos certámenes. Se vestía de galas entonces el Jardín, cada noche de escrutinio y, en especial, durante el baile en la noche de la coronación de su majestad…, “La Reina de la Sandía”. Su deslizante y amplísima pista se colmaba de parejas alegres e inquietas durante el regio baile, y de público acucioso y observador durante la majestuosa ceremonia de la coronación. No obstante, el último de estos tres reinados se efectuó en las instalaciones de un toldo festivo levantado, especialmente, para este acontecimiento, en la Plaza de San Cristóbal con todos los lujos, comodidades y detalles para tal fin.

La “Unión Progresista Chepana”, cuyos miembros eran dinámicos y entusiastas jóvenes de la época del “cha-cha-cha, entre los que se encontraban formando parte: Fernando De León (Fernandito), Pedro Rodríguez, Gerardo De León (Gerardito), Everardo (Culí) Zúñiga, Florencio (Enchito) Zúñiga, Adolfo De León, Benjamín De León, Didier Juárez y otros que en este momento no acuden a nuestra memoria; organizadores de los primeros reinados, siendo las soberanas de los mismos, las siguientes hermosas señoritas: Mirian Souza (1952), Mercedes Arosemena (1953), Milva Velásquez (1954).

Después de esta fecha los Reinados de la Sandía dejaron de celebrarse y se sentía el vacío y la necesidad de los mismos en la comunidad chepana. Transcurridos varios años sin estas festividades se intentó retomarlos; pero ya sin la participación y organización de “La Unión Progresista Chepana”

El reinado donde la soberana resultó ser la señorita Zunilda Loaiza fue organizado por los “Mayordomos de la Iglesia” y a beneficio de ésta; cuyos dirigentes principales fueron Rubén Maldonado y Víctor Navarro. El certamen en mención tuvo lugar en el año 1959 ; este evento marcó otro impase en la celebración de la fiesta real.

El entusiasmo y la voluntad por continuar realizando los famosos Reinados de la Sandía, se reanudó con participación de la recientemente creada sociedad “Los Emprendedores”. En dicha organización, se conglutinó a personas participantes en la organización de los anteriores reinados; y nuevos miembros que venían de los clubes “La Plaga” y el muy conocido club “Los Linces”; agrupaciones sociales éstas que venían ofertando a la juventud chepana, actividades festivas de sana diversión como bailes, paseos, tertulias, comparsas y otras. “Los Emprendedores” tuvo en su seno miembros de la talla de: Fernando De León y Pedro Rodríguez (organizadores de los reinados de los años 1952, 1953, 1954), Rubén Maldonado y Víctor Navarro (organizadores del reinado de 1959), Ricardo (Riqui) Mosquera (dirigente deportivo), Roberto Garibaldo, Negra Vallejos, Alberto (Beto) Maitín, Andrés Ledesma (Picueza), los hermanos Carlos y Modesto De León, y un grupo amplio de colaboradores jóvenes coadyuvando en forma valiosa para que los reinados, resultaran eventos fantásticamente exitosos.

Se alzaron con la corona en disputa en esas ocasiones…, Gloria Mosquera (1966), Carmen E. Martínez (1967) y las celebraciones marcaron pautas diferentes en los mismos… Se empezó a utilizar verdaderos carros alegóricos en los desfiles de las reinas por las calles de la población. Dichos carros, en principio, se lograban gracias a la cooperación de la Cervecería Nacional, Varela Hermanos y la Lotería Nacional de Beneficencia quienes, pasado el carnaval en la ciudad capital, y a petición de nuestros organizadores, donaban todos los elementos decorativos y artísticos de sus carros alegóricos al Reinado de la Sandía. Los mismos eran rediseñados con la creatividad de nuestros artistas colaboradores y complementados con elementos vernáculos para impregnarlos de mayor belleza.

El símbolo característico de estas celebraciones – la sandía – siempre estaba presente –además del trono – en las creaciones artísticas de los carros asignados a las reinas. También se formaban alegres y coloridas comparsas que, con gran cantidad de jóvenes participantes, y unidas a las cabalgatas, caravanas de automóviles y un gran entusiasmo en la participación popular, dieron al Reinado de la Sandía – en esos años – características de… ¡ Gran Fiesta…! es decir, un pequeño y hermoso carnaval.

Como hemos señalado, se contaba para la organización de las fiestas – en sus más íntimos detalles – con valiosos colaboradores desinteresados, de la estatura de María Alemán (valiosa chepana que hacía gala de su creatividad artística y manual), Pedro Quintana (en la carpintería, para las estructuras de las obras artísticas), Víctor Martínez Blanco (el maestro de ceremonias de fama internacional, que elevaba el espectáculo de la coronación a la cima de una gran ceremonia real), y muchos otros y otras que ahora escapan al llamado de la memoria.

Cuando decimos que los “Reinados de la Sandía”, en las décadas de los años cincuenta y sesenta alcanzaron características de grandes fiestas, nos referimos, principalmente, a la elegancia y delicadeza en sus detalles; a la fineza y la majestuosidad de sus presentaciones; al glamoroso esplendor de sus fantásticas creaciones…; y en su contexto general, en su dinámica, el profesionalismo de sus presentadores; la distinguida, alegre y colorida participación de las mejores orquestas – bastaba ver a la gran cantidad de músicos luciendo sus trajes de gala para el baile de coronación , y sus trajes rumberos de vívidos colores en el paseo de la reina, para sentir henchido el corazón de sano orgullo y satisfacción -; en fin, el ensueño de belleza y fantasía que se experimentaba en esos días… La gente aglomerada ordenadamente a ambos lados de las calles por donde pasaba el desfile del paseo de la reina aplaudía, gritaba; lanzaba vítores y expresiones de alegría… ¡Como un momento de suprema gloria…! ¡…Como un fugaz instante de cuentos y de hadas!

-¡Viva la Reina de la Sandía! ¡Hurra… Que viva la soberana…!

Y en los portales cantando…

-“Orelé y Orelá… Bonito viento pa’ navegà ‘

En las calles, las comparsas bailando venían la Conga, la Rumba y el Tamborito.

-“Tú que me decías que Yayabo no salía más…”

Y la reina saludando desde su trono que avanzaba…; ¡al pueblo arrojaba besos…! ¡…Saludos lanzaba al pueblo!

Dalys Gómez.

Nuevamente, se producía un salto en la celebración del principal festejo del verano en Chepo…, retomando su organización el siempre dinámico, trabajador y luchador social Fernando De León (Fernandito), quien echó sobre sus hombros la titánica tarea de celebrar tres nuevos certámenes. En estas nuevas disputas por el cetro de la sandía se alzaron con la victoria, tres hermosas señoritas y que en su orden reinaron así: Zobeida Delgado (1976), Dalys Gómez (1977) y Mirta Mahoney (1978).